miércoles 29 de diciembre de 2010

Destrozos

Cae el telón, se aflojan las caretas, y entre las luces del patio de butacas ya no quedan aplausos.
Arden las ascuas de la escenografía y los personajes se pierden entre bastidores.

Cierras el salón y allí sólo queda el frío. Olvidas los ensayos, las canciones, los actos y la emoción. Olvidas las miradas, las noches encerrados, los camerinos y los libretos pintados. Las legañas, las entradas, las improvisaciones, los personajes,..

Al final sólo queda la obra entre los recodos de la memoria. Y tan subjetiva y personal como los ojos que la admiraron.